Tras tres días de atención especializada, un paro cardiaco privó de la vida al calderón pigmeo (Peponocephala electra) que varó el pasado jueves 22 de octubre en la costa de Sisal. Aunque el caso fue difundido inicialmente como el de una «orca pigmea», el Programa de Investigación y Conservación de Mamíferos Marinos de Yucatán (PICMMY) aclaró que se trataba de un ejemplar de la familia de los delfines.
De acuerdo con el comunicado, el macho adulto presentaba emaciación y dificultades para mantenerse a flote, por lo que fue trasladado a una estación de campo para recibir atención, sin embargo, falleció el sábado 24.

La necropsia reveló preliminarmente una afección pulmonar crónica y prolongada, múltiples úlceras gástricas y ausencia de alimento en el estómago. Se recolectaron muestras para realizar análisis que ayuden a comprender las causas del varamiento. El PICMMY exhortó a reportar estos casos y evitar devolver al mar a los animales sin asistencia especializada.
