Mi nombre es Rodrigo Rafael Vázquez Parada soy un joven mexicano, nacido en Mérida, capital del hermoso Estado de Yucatán, y aún que no aparento ser yucateco por mi altura de dos metros, Dios decidió que naciera bajo el hogar de Lilia Parada Borjas, una madre soltera, guerrera y de una historia llena de milagros.
MI NIÑEZ
Crecí los primeros seis años en una privada en la Colonia Serapio Rendón en el sur de Mérida, mientras mamá trabajaba en Grupo San Francisco de Asis, una empresa local, y hacia todo lo posible por darme las mejores condiciones, me cuidaba una familia de origen maya que vivía cerca y de confianza. Sin embargo con el paso de los años la zona se volvió insegura y se abrió la oportunidad de cambiar de domicilio al norte, en Chuburná de Hidalgo.

Hasta aquí toda la historia de la relación madre e hijo era increíble, y sería más que eso cuando al paso de los años, un médico detectó que nosotros padecemos desde nacimiento una extraña enfermedad llamada Síndrome de Marfan; en el caso de mamá esta enfermedad que desconocíamos no afectaba su día a día, pero el médico expresó que a la hora del parto mamá podía a ver fallecido, esto debido a que el esfuerzo realizado durante el parto natural es tan fuerte y desgastante para el cuerpo que el corazón de las personas con Síndrome de Marfan podían fallecer. Gracias a Dios nada ocurrió, y confirmaba el inicio de una historia llena de milagros.
LECCIONES DE VIDA

Cerca de cumplir los 10 años tuve que aprender a transportarme en autobús de la casa a la escuela primaria, el primer momento donde todo cambio fue en 2004 cuando «el pilar de mi vida» sería internada de urgencia en un hospital local, por una complicación médica durante horas de trabajo, mamá fue ingresada con tal prisa que solo pasaron unos días para que fuera enviada al Hospital «La Raza» en el Distrito Federal, en donde sería intervenida a través del método de corazón abierto, pues la vena aorta ascendente, una de las más importantes del cuerpo humano, estaba apuntó de romperse y causar un derrame fatal.
Dos meses no vi a mamá, mi familia estuvo cuidándome y ayudándome a seguir estudiando.
La intervención médica de alto riesgo fue exitosa pero mi día a día cambiaría pues durante dos meses no vi a mamá, y al regreso a Mérida tuve que acompañarla en ocasiones a terapia para recuperar la movilidad de su brazo derecho, que fue afectado por la cirugía, así como a terapia de la voz, pues también fue dañada, debido que durante la operación estuvo por tiempo prolongado entubada con oxígeno, eso daño cuerdas bucales.
PASIÓN POR EL DEPORTE
Desde niño invertía gran parte de mi tiempo a la televisión, a la escuela y a realizar un álbum de los acontecimientos deportivos más importantes en México y en el Mundo durante un largo periodo de 6 años.
Recortaba imágenes de partidos de fútbol del periódico y las pegaba en hojas en blanco, redactando lo que para mi era una crónica, reporte o nota deportiva. De ahí mi pasión por los deportes. En archivo tengo reportes del Mundial en Alemania 2006, Sudáfrica 2010, de los Juegos Olímpicos en Beijing 2008 y Londres 2012, así como de la Selección Mexicana de Fútbol y del Torneo de fútbol nacional y local durante enero de 2005 a diciembre de 2011.
PRUEBAS DE FORMACIÓN DE CARÁCTER
Para el año 2007, ya siendo joven fui enviado a la capital del país por el IMSS para una operación de corrección de Pectus Excavatum (pecho hundido) que tenía desde nacimiento, producto del Síndrome de Marfan, que con el rápido crecimiento el hundimiento ya restringía mi respiración cotidiana y más a la hora de hacer deporte.
La operación se realizó en Septiembre del 2007 donde los especialistas del Hospital «La Raza» colocarían dos barras que atravesarían mi pecho de extremo a extremo fijándose en las costillas para hacer que el hueso esternón creciera con normalidad.

La intervención fue exitosa, es la primera operación bajo el método de Barra de Nuss que se hace en el Hospital «La Raza» exitosa con dos barras, las cuales tuve poco más de tres años, siendo retiradas en 2011.
Durante el tiempo de lucha por la vida y restauración para una recuperación lo más cercana posible a la estabilidad, mi familia se unió al cristianismo, bautizándonos en 2012 asumiendo una fe en Cristo, la Biblia y el Espíritu Santo.
APRENDÍ A AMAR, PERDONANDO.
Si te diste cuenta en esta reseña no he hablado de mi padre, si bien mencione que soy hijo único de Lilia Parada Borjas, no mencione la historia sobre mi papá.
Desde muy pequeño la relación entre mis padres no fue buena, así que crecí sin una figura paterna, no se que es celebrar un día del padre, no supe que es una tarde de fútbol con papá. Debo confesar que si hizo falta papá en mi vida.
Por primera vez lo vi una tarde del año de 2013 en el centro de Mérida, fueron unos cuantos segundos cuando de pronto caminando por la calle y de frente a mi, vi a una persona que se me hizo conocida y que caminaba hacia mi, no lo reconocí al primer instante, pero sabía que era él, mi única referencia es una foto de cuando tenía 3 años.
Y sí, era él, era papá, casi 20 años después lo volví a ver. Repito sólo fueron unos minutos el encuentro entre padre e hijo. Nos abrazos, y me pregunto -¿Sabes quién soy?- le dije- Sí. Intercambiamos una palabras y terminamos nuevamente con un abrazo. Lo último que le dije fue -No hay deuda que pagar, no hay deuda que pagar, papá- haciendo referencia a que no le guardo rencor ni odio.
Hola soy Miguel y me considero el más humilde de los amigos de Rodrigo, me tocó conocerle en el hospital de la Raza en México D.F. y solo puedo comentar que desde que lo conocí he visto en el a un gran luchador y admirable persona, aguanto ahhhhh que si aguanto el doble que todos los chicos que les practicaron esa operación, que a mi parecer fue muy dura ya que ví el sufrimiento, y el ritus de dolor con el lo padecieron, ya que una de ellas es mi hija, solo les puedo decir que ese grupo de seis chicos son hoy en día unos guerreros. Mis más sinceras felicitaciones a Rodrigo ya que fue, es y será un gran ser humano.
Y tenga lo por seguro que siempre se podrá confiar en una persona como el.
Saludos desde Coacalco Edo. de México
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