La instalación de tres proyectos de energía solar en Yucatán podría afectar la recarga del acuífero y modificar los escurrimientos del agua de lluvia, lo que incrementaría el riesgo de inundaciones si no se aplican medidas adecuadas de prevención, advirtió la Comisión Nacional del Agua (Conagua). La dependencia señaló que la preparación de los terrenos y la remoción de vegetación son factores que deben evaluarse para evitar afectaciones al equilibrio ambiental.
Los proyectos involucrados son la Planta Solar Haab Kiin, ubicada entre Umán y Hunucmá; el Parque Fotovoltaico Energías Renovables Saas, en Peto, y el Parque FV Energías Renovables Kiin, en Tekax. Las tres iniciativas forman parte de un proceso de Consulta Previa, Libre e Informada coordinado por la Secretaría de Energía (Sener), en el que participan autoridades federales, estatales y municipales, representantes del sector privado y representantes ejidales, con el objetivo de identificar posibles impactos y garantizar la participación de las comunidades mayas.

Conagua explicó que los cambios en la superficie del terreno pueden alterar la infiltración del agua de lluvia, reducir la recarga del acuífero y modificar los escurrimientos pluviales. Por ello, consideró necesario evaluar las necesidades de agua de las instalaciones, proteger los cuerpos de agua y las zonas ambientalmente sensibles, así como establecer medidas preventivas para el manejo del suelo y el drenaje.
La dependencia también destacó la importancia de vigilar las concesiones, controlar los volúmenes de agua autorizados y garantizar el cumplimiento de las disposiciones sobre descargas de aguas residuales. Aunque la generación fotovoltaica utiliza una fuente renovable de energía, Conagua sostuvo que su desarrollo debe conciliarse con la protección del acuífero, la conservación de la biodiversidad y el respeto a los derechos de las comunidades mayas. Hasta el momento, el boletín señala riesgos potenciales, pero no confirma daños ambientales ni irregularidades en los proyectos.
