Lo que comenzó como un video en TikTok terminó teniendo consecuencias laborales para una joven que era imagen de un desarrollo inmobiliario en Yucatán. En cuestión de horas, Grupo Inmobiliario CMR informó públicamente que Faridy Canto ya no forma parte de la empresa y se deslindó de las declaraciones realizadas por ella en redes sociales.

En el video, la joven realizó comentarios críticos y utilizó expresiones consideradas ofensivas hacia los yucatecos, particularmente al referirse a la manera de conducir en Yucatán. También hizo comentarios sobre las tallas de ropa que encontraba en el estado y realizó comparaciones respecto a la complexión de otras mujeres, expresiones que rápidamente generaron reacciones en redes sociales.

El contenido, que aparentemente buscaba tener un tono informal o humorístico, terminó provocando una fuerte respuesta. Posteriormente, Grupo Inmobiliario CMR emitió un comunicado fechado este 3 de octubre de 2026, en el que señaló que Faridy Canto ya no colabora con la empresa y que sus declaraciones son de carácter estrictamente personal, por lo que no representan la postura del grupo inmobiliario.

El caso vuelve a poner sobre la mesa una realidad de la era digital: lo que una persona publica en sus redes sociales puede tener consecuencias fuera de ellas, especialmente cuando existe una relación laboral o cuando se es imagen pública de una empresa. Pero también deja otra reflexión: al llegar a un lugar nuevo, la libertad de expresión no elimina la responsabilidad de mantener respeto hacia la comunidad en la que se vive o trabaja.