Mérida, Yucatán.— En medio de los cuestionamientos surgidos por presuntos falsos inspectores y cobros irregulares a comerciantes, la Secretaría Técnica del Servicio Público de Mercados del Ayuntamiento de Mérida anunció que su personal de inspección comenzará a utilizar cámaras corporales durante sus diligencias.
De acuerdo con el comunicado emitido por la dependencia, las inspecciones y notificaciones a establecimientos o puestos instalados en la vía pública que carecen de permiso forman parte de las labores permanentes de vigilancia y supervisión que se realizan en distintos puntos de la ciudad.

La Secretaría Técnica señaló que las actuaciones relacionadas con puestos que operan sin el permiso correspondiente obedecen a los procedimientos ordinarios para verificar el cumplimiento de la normatividad y no a situaciones excepcionales.
A partir de este lunes 28 de septiembre, los inspectores utilizarán cámaras corporales capaces de registrar en tiempo real las interacciones durante las diligencias. Los equipos también cuentan con sistemas de geolocalización para conocer la ubicación del personal y facilitar una respuesta ante alguna eventualidad.
Según la dependencia, la medida busca generar mayor certeza sobre las actuaciones de los servidores públicos, prevenir confusiones y fortalecer los mecanismos de transparencia y rendición de cuentas.
El anuncio ocurre después de que en Ciudad Caucel una comerciante denunció públicamente que personas que presuntamente se hicieron pasar por inspectores municipales le exigían pagos para permitirle trabajar y posteriormente colocaron un encintado que, de acuerdo con el Ayuntamiento, no correspondía al utilizado oficialmente. La autoridad municipal señaló que el caso fue turnado a las áreas correspondientes y que la afectada presentó una denuncia ante la Fiscalía.
Respecto de ese caso, la Secretaría Técnica de Mercados precisó que no le corresponde realizar investigaciones de carácter ministerial, debido a que la Fiscalía del Estado lleva a cabo la investigación derivada de la denuncia presentada por una particular.
La dependencia también indicó que, al momento de los hechos, la comerciante no contaba con permiso para ejercer actividades comerciales en la vía pública, por lo que su actividad se encontraba fuera de las disposiciones establecidas en el Reglamento de Mercados.
No obstante, señaló que la ciudadana fue atendida por personal municipal y que inició un proceso de regularización que actualmente continúa en trámite.
El Ayuntamiento sostiene que las nuevas herramientas de videograbación buscan que las intervenciones de los inspectores se desarrollen bajo criterios de legalidad, transparencia y respeto, mientras que la autoridad municipal mantiene sus labores de supervisión sobre el comercio en la vía pública.