La Isla rompe el silencio por el lago tras semanas de cuestionamientos

Por primera vez desde que dimos a conocer el caso de la ameba, el pasado 5 de septiembre, la administración de La Isla Mérida emitió un posicionamiento formal sobre la situación del lago artificial donde fue detectada la presencia de la amiba/ ameba Naegleria fowleri.

El comunicado llega después de semanas de cuestionamientos y en un contexto en el que se ha señalado una menor afluencia de visitantes y una disminución en la actividad de algunos negocios de la plaza, situación que ha sido relacionada por comerciantes y usuarios con la incertidumbre generada alrededor del caso.

La administración asegura que, de acuerdo con información de los Servicios de Salud de Yucatán (SSY), el lago es un cuerpo de agua artificial independiente, sin conexión con la red de agua potable ni con otros espacios recreativos (fuentes y agua de baños). También señala que las actividades en el lago continúan suspendidas y que no existe riesgo para la población de Yucatán.

Sin embargo, uno de los principales cuestionamientos que permanecen entre algunos visitantes es la falta de información detallada sobre el manejo y procedencia del agua utilizada en las distintas áreas del complejo, más allá de la aclaración específica relacionada con el lago artificial. El comunicado no desarrolla este punto.

A esto se suman inquietudes relacionadas con la alta presencia de mascotas dentro de las instalaciones, particularmente respecto al mantenimiento y limpieza de los pisos ante posibles episodios de orina o defecación de animales. Estos cuestionamientos también forman parte de las dudas que algunos usuarios han planteado sobre las condiciones de higiene de los espacios comunes.

Hasta ahora, estos últimos puntos no han sido señalados por las autoridades sanitarias como una fuente de riesgo relacionada con el caso de Naegleria fowleri, por lo que deberán distinguirse de la investigación sanitaria sobre el lago.