Muere adolescente hispano por ameba comecerebros en EEUU

Moisés Ponce Mendoza, un adolescente hispano de 17 años, murió el 31 de agosto de 2026 en Carolina del Norte después de contraer una infección causada por la llamada “ameba comecerebros”, Naegleria fowleri.

De acuerdo con la investigación del Departamento de Salud y Servicios Humanos de Carolina del Norte, el joven tuvo contacto el 13 de agosto con una fuente de agua ubicada en una organización comunitaria de Durham. Durante esa exposición, el adolescente habría recibido salpicaduras de agua en el rostro.

Las autoridades consideran que ese lugar fue la fuente más probable de exposición, aunque señalan que la investigación no puede determinar de manera absolutamente concluyente que ahí ocurrió el contagio. Posteriormente, la fuente de agua fue cerrada el 28 de agosto y las pruebas realizadas por los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de Estados Unidos confirmaron la presencia de Naegleria fowleri.

El adolescente fue hospitalizado el 22 de agosto, nueve días después de la exposición identificada, y murió el 31 de agosto, después de que la infección provocara un rápido deterioro de su estado de salud.

Su caso fue dado a conocer inicialmente por las autoridades sanitarias el 27 de agosto, cuando informaron que un adolescente del centro de Carolina del Norte se encontraba gravemente enfermo por esta rara infección. En ese momento todavía se investigaba dónde había ocurrido la exposición.

La familia posteriormente identificó públicamente al joven como Moisés Ponce Mendoza. Su madre, Mónica Mendoza, relató que antes de su fallecimiento presentó fuertes dolores de cabeza, vómitos y un rápido deterioro hasta entrar en coma. La familia también explicó que días antes había acudido a distintos lugares con agua.

La Naegleria fowleri vive principalmente en agua dulce templada. La infección ocurre cuando el agua contaminada entra por la nariz; no se contrae simplemente por beber agua contaminada. Los síntomas generalmente aparecen alrededor de cinco días después de la exposición, aunque pueden presentarse entre uno y 12 días después.

Una vez que aparecen los síntomas, la enfermedad puede avanzar rápidamente y provocar dolor de cabeza intenso, fiebre, náuseas, vómitos, rigidez de cuello, convulsiones y coma. Las autoridades sanitarias señalan que normalmente la enfermedad provoca la muerte alrededor de cinco días después del inicio de los síntomas.

El Departamento de Salud de Carolina del Norte informó que estas infecciones son extremadamente poco frecuentes: normalmente se registran menos de 10 casos al año en Estados Unidos.