Un bloqueo realizado por vecinos de la colonia Delio Moreno Cantón, en Mérida, a causa de un apagón, terminó en un incidente entre ciudadanos y el conductor de un camión de la empresa Kata, situación que reavivó el debate sobre los límites de las manifestaciones y el derecho de terceros a circular.

Los hechos ocurrieron en la calle 103 por 64, donde habitantes de la zona colocaron cuerdas, llantas y otros objetos para impedir el paso de vehículos, bloqueando al menos cuatro calles como medida de presión ante la falta de energía eléctrica.

Durante la protesta, un camión de Kata permaneció varios minutos cerca del bloqueo. Posteriormente, cuando otro vehículo rompió una de las cuerdas colocadas por los vecinos, el conductor del camión intentó avanzar.

En ese momento, un joven se colocó frente a la unidad para impedirle el paso. El camión comenzó a avanzar y la situación generó molestia entre otros vecinos, quienes intervinieron y retuvieron el vehículo hasta la llegada de elementos policiacos.

Finalmente, el camión fue liberado. Sin embargo, la madre del joven involucrado informó que presentó una denuncia contra el conductor por los hechos, por lo que corresponderá a las autoridades determinar si existe alguna responsabilidad.

El episodio vuelve a poner sobre la mesa un debate recurrente en Mérida: ¿hasta dónde puede llegar una manifestación para exigir atención a una problemática sin afectar el derecho de otras personas a transitar?

Las protestas y bloqueos son utilizados por ciudadanos como una forma de visibilizar problemas que consideran urgentes, pero cuando se impide completamente la circulación también surgen conflictos con automovilistas, trabajadores y empresas que necesitan utilizar las vialidades.

En este caso, el apagón fue el origen de la protesta, pero el conflicto terminó trasladándose a las calles y ahora deberá ser investigado por las autoridades a partir de la denuncia presentada.