Gobierno de Yucatán pide a Semarnat y Profepa supervisar proyecto «Las Dunas» en Chuburná
En respuesta a la polémica generada por el proyecto turístico «Las Dunas», ubicado en Chuburná Puerto, municipio de Progreso, el Gobierno de Yucatán informó que solicitó formalmente a la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat) y a la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) verificar que las obras cumplan con las autorizaciones federales otorgadas.
A través de un comunicado, la administración estatal señaló que los dictámenes de Factibilidad Urbana Ambiental emitidos por las autoridades estatales establecen como condición obligatoria la conservación del manglar, el humedal costero y la duna costera presentes en el predio donde se desarrolla el complejo turístico.

De acuerdo con el Gobierno del Estado, los permisos estatales prohíben intervenir 45 mil 728 metros cuadrados de humedal costero y 2 mil 880 metros cuadrados de Zona Federal Marítimo Terrestre, por lo que más de la mitad del terreno deberá permanecer destinada a la conservación ambiental.
Asimismo, recordó que las especies de manglar existentes en la zona no pueden ser afectadas ni modificarse su hábitat, en cumplimiento de la Norma Oficial Mexicana NOM-022-SEMARNAT-2003.
La administración estatal precisó que la evaluación del impacto ambiental, la autorización de obras en humedales y la vigilancia sobre la Zona Federal Marítimo Terrestre son atribuciones exclusivas de la Federación, por lo que corresponde a la Semarnat y la Profepa supervisar que el proyecto se desarrolle conforme a las condicionantes establecidas en los permisos federales.

En ese sentido, informó que ya entregó a las autoridades federales la información técnica con la que cuenta para coadyuvar en la revisión del caso y expresó su confianza en que ambas dependencias ejercerán sus facultades de inspección y vigilancia.
El Gobierno de Yucatán aseguró que, en el ámbito de sus competencias, mantendrá una vigilancia permanente sobre el cumplimiento de las condicionantes estatales y afirmó que no permitirá afectaciones al manglar ni a la duna costera, al considerar que la protección de la costa yucateca es prioritaria por su importancia ambiental, pesquera y turística.

Este posicionamiento surge luego de que ciudadanos, ambientalistas y especialistas manifestaran su preocupación por los trabajos que se realizan en la zona de dunas de Chuburná, al advertir posibles impactos sobre uno de los ecosistemas costeros más importantes del estado.