Mérida, Yucatán. Las dunas de Chuburná Puerto se han convertido en uno de los temas ambientales de mayor discusión en Yucatán durante esta semana, luego de que un grupo ciudadano integrado por al menos dos activistas y un activista impulsara la iniciativa «Salvemos las Dunas», con el objetivo de solicitar mayor transparencia sobre un desarrollo inmobiliario proyectado en la zona.

De acuerdo con los promoventes, el proyecto denominado Complejo Turístico Las Dunas, impulsado por la empresa Auralux Representaciones, podría afectar un ecosistema costero de importancia ambiental. Por ello, solicitaron a la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat) que haga públicos y transparentes los permisos relacionados con la obra.

Según la información disponible, la empresa presentó en diciembre de 2024 una Manifestación de Impacto Ambiental (MIA) ante la autoridad federal para la evaluación del proyecto.

Los integrantes del movimiento ciudadano afirman que el desarrollo contempla la construcción de 138 departamentos distribuidos en 14 torres, lo que, a su consideración, representaría un riesgo para la vegetación de dunas, diversas especies de aves y fauna marina que habita en el área.

El complejo se ubicaría en un predio localizado entre la franja costera y la carretera que conduce al puerto de abrigo de Chuburná Puerto.

No obstante, la información consultada indica que el terreno donde se proyecta la construcción no forma parte de un Área Natural Protegida, por lo que cualquier autorización dependería del cumplimiento de la legislación ambiental y de la resolución que emitan las autoridades federales competentes.

Protección de tortugas marinas

Respecto a la conservación de tortugas marinas, actualmente en Yucatán operan 12 campamentos de protección y conservación distribuidos en 10 municipios costeros.

Estas acciones son desarrolladas de manera coordinada por personal de la Secretaría de Desarrollo Sustentable de Yucatán (SDS), la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas (Conanp) y seis asociaciones civiles, encargadas del monitoreo y protección de los sitios de anidación durante la temporada reproductiva.

Hasta el momento, la Semarnat no ha informado públicamente la resolución definitiva sobre la Manifestación de Impacto Ambiental del proyecto, mientras que el debate entre los promoventes del desarrollo y los grupos ambientalistas continúa.