La clasificación de Inglaterra a las semifinales de la Copa del Mundo quedó envuelta en la polémica tras una controvertida jugada ocurrida durante el partido frente a Noruega, encuentro que terminó con victoria inglesa por 2-1.
La acción que generó el debate ocurrió en el primer gol de Inglaterra. Durante una jugada ofensiva, el balón aparentemente hizo contacto con el cable de la cámara aérea, conocida como Spidercam, antes de caer a un futbolista inglés, quien continuó la acción que terminó en la anotación del empate.

Los jugadores de Noruega reclamaron de inmediato al cuerpo arbitral al considerar que el balón había tocado un agente externo. De acuerdo con las Reglas de Juego de la IFAB, si el balón entra en contacto con un objeto externo que interfiera en la acción, el árbitro debe detener el encuentro y reanudarlo mediante un balón a tierra.
Pese a las protestas, el árbitro validó el gol y el VAR no modificó la decisión tomada en el terreno de juego.

Tras el encuentro, la FIFA informó que, de acuerdo con la tecnología del balón y los sensores utilizados durante el torneo, no se detectó contacto entre el esférico y el cable de la cámara aérea. Sin embargo, las imágenes difundidas durante la transmisión han provocado un intenso debate entre aficionados, analistas y exárbitros sobre si la jugada debió invalidarse.
Con este resultado, Inglaterra avanzó a las semifinales del Mundial, aunque la controversia por la decisión arbitral continúa siendo uno de los temas más comentados del torneo.
