A dos días del accidente ocurrido en el interior de la escuela privada Colegio Peninsular Rogers Hall, por primera vez se revela que la persona que perdió la vida no era un adulto, sino presuntamente un adolescente de apenas 16 años de edad.
Se trata de Luis, cuyo fallecimiento ocurrió mientras presuntamente realizaba trabajos de mantenimiento dentro del plantel. De acuerdo con el testimonio de sus familiares, el menor cayó de una altura aproximada de cinco metros y posteriormente bloques que se encontraban sobre el andamio le cayeron encima, provocándole la muerte en el lugar

En entrevista exclusiva para RVP Agencia de Noticias, el padre del adolescente relató que alrededor de las cinco de la tarde del 8 de julio pasado, recibió la noticia de que su hijo había fallecido. Al acudir al Servicio Médico Forense le informaron inicialmente que se trataba de una persona de aproximadamente 30 años, por lo que nunca imaginó que fuera Luis, ya que ninguno de sus cuatro hijos tiene esa edad.
Tras confirmar la identidad, comenzaron las dudas. El padre aseguró que nunca autorizó que su hijo trabajara como albañil. Explicó que únicamente le había permitido laborar en un acuario, aunque posteriormente descubrió que desde hacía tres días el menor ya no asistía a ese empleo.

«Lo que queremos es saber cómo llegó a trabajar ahí y quién permitió que un menor estuviera realizando ese tipo de labores», expresó.
Los familiares señalaron que, hasta el momento, ninguna persona representante de la escuela se ha acercado para expresar sus condolencias o brindar algún apoyo durante el proceso de velación y los gastos funerarios.
Durante el velorio, compañeros de Luis acudieron para despedirse de él. Además, la familia afirmó que las pertenencias del adolescente aún no les han sido entregadas. También aseguraron que uno de los jóvenes que se encontraba con Luis les comentó que, tras el accidente, fueron separados para rendir su declaración y les retiraron sus teléfonos celulares mientras se desarrollaban las diligencias. Esta versión corresponde al testimonio de la familia y no ha sido confirmada por las autoridades.

El caso ya es investigado por la Unidad de Homicidios de la Fiscalía de Yucatán, que deberá esclarecer cómo un adolescente de 16 años terminó realizando labores de construcción dentro de una institución educativa privada y determinar si existieron responsabilidades por parte de quienes lo contrataron o permitieron que realizara esos trabajos.
Mientras tanto, la familia de Luis alza la voz y exige que la muerte del adolescente no quede impune. Piden que la investigación llegue hasta las últimas consecuencias y que se haga justicia.
